
La noche cae sobre el patio, y el aire se vuelve más frío. Los invitados se abrochan mejor sus chaquetas, el bullicio disminuye, y la atmósfera que queríamos disfrutar se desvanece. Los calentadores tradicionales suelen ser ineficaces en estas condiciones: tardan en calentar, su alcance es limitado y generan demasiado ruido. Nosotros hemos creado una solución con tecnología de infrarrojos que permite calentar el espacio de manera eficiente, manteniendo así un nivel de comodidad constante.
Lo importante detrás de este sistema
Los calentadores exteriores de halógeno emiten calor mediante radiación infrarroja de onda corta, calentando directamente a las personas y las superficies, en lugar de intentar calentar el aire. En su interior, hay un tubo de cuarzo que contiene un filamento lleno de halógeno, el cual se calienta a alta temperatura, generando un calor intenso de forma casi instantánea.
La mayoría de los modelos funcionan con una toma estándar de 120V, y una potencia de 1,500W es suficiente para calentar una área exterior determinada, sin necesidad de hacer modificaciones en el circuito eléctrico. El diseño con tubo de cuarzo permite que el calor llegue rápidamente, por lo que sentirás el calor segundos después de encender el aparato. Además, el haz de calor se dirige hacia donde se desea.
Para controlar la temperatura, existen termostatos integrados que permiten ajustar la potencia del calentador. También existe protección contra vuelcos, que interrumpe el suministro de energía si el aparato se vuelca.
Por qué esto funciona bien en espacios exteriores
Este tipo de calentador se adapta perfectamente a cómo las personas utilizan realmente los espacios exteriores. En una tarde fría, lo que se desea es tener calor de inmediato y de manera uniforme en toda la zona de estar, no un calor intenso que desaparece rápidamente.
El calor emitido por los calentadores de halógeno es contenido y dirigido, por lo que abraza las piernas y los hombros, manteniendo a las personas relajadas y permitiendo que la conversación continúe. Dado que el calentador responde rápidamente a los cambios de temperatura, no es necesario ajustarlo repetidamente. El resultado es un mayor nivel de comodidad, menos consumo de energía y noches más agradables.
Detalles importantes para evitar problemas
Los calentadores de halógeno están diseñados para áreas exteriores secas y cubiertas. Funcionan mejor cuando están protegidos de la lluvia y la nieve directa. También necesitan espacio suficiente alejado de materiales inflamables. La distancia requerida varía según el modelo, por lo que es importante verificar las instrucciones antes de instalarlos.
La mayoría de los modelos se conectan a una toma estándar de 120V, pero si planeas usar varios calentadores o deseas una instalación permanente, debes verificar la capacidad del circuito eléctrico. La superficie externa del calentador se calienta mucho, por lo que debe colocarse lejos del tráfico de personas y de manos curiosas.
Si sigues estas indicaciones, disfrutarás de una experiencia sencilla: simplemente presiona el botón, siente el calor y utiliza tu espacio exterior cuando quieras.