
Hacer que tu baño sea cálido (sin tener que esperar)
¿Alguna vez has salido de una ducha muy caliente solo para encontrarte con un aire frío y helado? Es algo realmente desagradable. Por eso nos encantan los calentadores de pared de tipo infrarrojo. A diferencia de esos radiadores antiguos que tardan mucho en calentar el aire de la habitación, los calentadores de infrarrojo actúan directamente sobre ti. Calientan tu piel y las superficies a tu alrededor. Es como estar bajo los rayos del sol. Lo mejor es que funcionan rápidamente. Mientras que un radiador tradicional necesita veinte minutos para calentarse, estos calentadores alcanzan su temperatura máxima en cuanto se encienden. Así, puedes sentir ese calor instantáneamente, justo lo que necesitas cuando estás temblando envuelto en una toalla.
Hacerlo “inteligente”
Bueno, encenderlos manualmente está bien, pero ¿por qué hacerlo si podemos automatizar todo? Puedes conectar estos calentadores a tu sistema domótico para que se enciendan automáticamente. Me gusta programarlos para que se enciendan cuando me despierto, o vincularlos a un sensor de movimiento en el pasillo. Para cuando llegues al baño, la habitación ya estará cálida. Por lo general, esto significa simplemente agregar un interruptor inteligente o un controlador Zigbee a los cables. El controlador se encarga de suministrar energía, mientras tú puedes controlarlo desde tu teléfono. Un consejo: estos calentadores consumen mucha energía en cuanto se encienden. Si usas un relé barato, podrías causar un cortocircuito o dañar el equipo. Asegúrate de que tus cables e interruptores sean lo suficientemente resistentes para soportar ese aumento de consumo de energía.
Algunos consejos prácticos
Hay una gran ventaja aquí: no necesitas tocar los interruptores con las manos mojadas. Puedes simplemente pedirle a tu asistente de voz que encienda el calor, o pulsar un botón en tu teléfono. Dado que estos calentadores son delgados, no ocupan mucho espacio. Pero aquí está el truco: la ubicación es importante. Dado que el calor se mueve en una dirección específica, no puedes colocarlos en cualquier lugar de la pared. Debes colocarlos exactamente donde estés para secarte. Si no lo haces bien, solo calentarás la alfombrilla del baño, y eso arruinaría todo el propósito.