
Mantener a sus pollos calientes sin problemas
Los corrales de pollos son un verdadero desafío para los equipos electrónicos. Con todo el polvo, la humedad y ese olor intenso a amoníaco, la mayoría de los dispositivos electrónicos simplemente dejan de funcionar. Por eso, hemos diseñado nuestros calentadores infrarrojos para que sean completamente impermeables. Están hechos para resistir todo tipo de condiciones y seguir funcionando.
Pero lo realmente maravilloso es cuando deja de ser necesario apagar y encender los calentadores manualmente, ya que un sistema inteligente se encarga de todo.
Calor que realmente llega al objetivo
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire, lo cual es una pérdida de tiempo si hay corrientes de aire en el corral. Los calentadores infrarrojos son diferentes: emiten calor directamente sobre los pollos y el suelo. Es como tener una sensación de primavera en pleno enero. No hay necesidad de esperar a que la calefacción funcione o que el aire circule. Basta con encenderlo, y el calor está listo para usarse. Simples así.
Controlar todo desde el teléfono
Al conectar estos calentadores a un sistema inteligente, no es necesario salir al corral bajo la lluvia solo para verificar la temperatura. Utilizamos relés resistentes para manejar la potencia necesaria, así que puede controlarlos desde una aplicación. Mejor aún, puede conectarlos a sensores. Si la temperatura baja demasiado, los calentadores se encienden automáticamente. Usted puede quedarse dentro tomando su café, mientras sus pollos permanecen cómodos.
Algunas cosas a tener en cuenta
Aunque la tecnología “inteligente” hace que el sistema sea más sofisticado, también hace que los cables sean más complicados de manejar. No se puede usar cualquier relé; se necesita hardware capaz de soportar la alta potencia de los calentadores infrarrojos, de lo contrario, los contactos se dañarán.
Y aquí va un consejo importante: nunca confíe únicamente en la aplicación. El software puede fallar. Un calentador que no se apaga puede convertirse en un verdadero problema en el corral. Siempre recomendamos utilizar un mecanismo de seguridad físico que detenga la alimentación eléctrica si la temperatura sube demasiado.
Es lo mejor de ambos mundos: tiene la comodidad de una interfaz moderna, pero el hardware sigue siendo lo suficientemente resistente como para soportar las condiciones extremas de una granja en funcionamiento.