
Incluso el calentador de jardín por infrarrojos más sofisticado puede fallar si está colgado a demasiada altura o orientado en el ángulo incorrecto. Uno espera sentir calor inmediatamente al salir al exterior, pero en realidad el aire sigue estando frío, mientras que las piernas no se calientan. La solución no es aumentar la potencia del calentador, sino colocarlo en el lugar adecuado.
¿Qué sucede realmente detrás de escenas? Los calentadores de jardín por infrarrojos emiten calor radiante, por lo que calientan directamente a las personas y las superficies, en lugar de intentar calentar el aire. La mayoría de estos dispositivos funcionan con un elemento de fibra de carbono o un tubo de cuarzo para generar calor por ondas cortas o medias. Luego, se utiliza un reflector para dirigir el haz de calor. Esto permite obtener un calor dirigido que se siente inmediato. Los modelos típicos se conectan a tomas estándar de 220–240 V, consumen entre 1,2 y 2,4 kW, y están diseñados para uso en exteriores, con una clasificación IP que les permite resistir la humedad y el polvo. Para garantizar seguridad, busque un soporte estable, protección contra vuelcos y un termostato para mantener una temperatura constante.
Lo importante es saber dónde cae el haz de calor. Si el calentador está colgado demasiado alto, el calor se dispersa y se vuelve débil. Si está colocado demasiado bajo, se generan zonas demasiado calientes y una cobertura irregular. Para áreas de descanso, 2,0–2,4 metros es un buen punto de partida. Si hay áreas tanto para sentarse como para estar de pie, 2,4–2,7 metros suele ser mejor. Orientación el calentador de manera que el calor llegue a los hombros y las piernas, no solo a la parte superior de la cabeza. Un ángulo de 45° hacia abajo suele ser el equilibrio perfecto entre alcance y comodidad. De esta manera, el calor por infrarrojos se concentrará donde realmente se necesita, permitiendo pasar la tarde sin tener que subir la temperatura del termostato del interior.
El calor por infrarrojos funciona en línea recta. Si el haz es bloqueado por una pared, un paraguas o una barandilla, esa área permanecerá fría. Asegúrese de que no haya obstáculos y ajuste el ángulo según la disposición de los muebles.
Además, como el calor radiante calienta las superficies, los objetos pueden parecer más calientes que la temperatura del aire. Tenga esto en cuenta al colocar los asientos. También, mantenga el calentador a al menos 1 metro de cualquier material inflamable, y siga las normas locales relacionadas con los circuitos eléctricos en exteriores.
A veces, un pequeño ajuste en la altura y el ángulo es suficiente para que el calentador funcione correctamente.