
Cómo utilizar el calentamiento por infrarrojos en su cámara de trabajo
Cuando elige una cámara de trabajo para un entorno de fabricación moderno, no está simplemente buscando un medio para calentar los componentes. Necesita un sistema que funcione de manera integrada con sus controles digitales, sin causar problemas.
Por eso optamos por el calentamiento por infrarrojos. En lugar de desperdiciar tiempo y energía intentando calentar cada centímetro del gas inerte dentro de la cámara, el calor se dirige directamente hacia las piezas a calentar. Es un método más eficiente y sencillo.
Precisión y aspectos digitales
Si utiliza un sistema inteligente, sus calentadores deben funcionar bien con sus circuitos PLC y PID. Utilizamos lámparas infrarrojas de alta potencia, ya que permiten un calentamiento rápido. De esta manera, puede controlar exactamente qué zonas reciben más calor.
Dado que utilizamos luz infrarroja de onda corta, el calor afecta únicamente a la pieza a calentar, no al equipo. Esto es importante, ya que evita que los sellos de la cámara de trabajo y los propios guantes se dañen. Además, los tiempos de procesamiento disminuyen.
Sin embargo, hay algo que debe tener en cuenta: el calor de alta densidad requiere mucha energía. Si se introducen demasiados kilovatios en un espacio pequeño, es posible dañar los componentes electrónicos. El equilibrio es clave aquí.
El hardware que realmente dura
Por lo general, utilizamos elementos de cuarzo-halógeno. ¿Por qué? Porque el cuarzo puede soportar cambios bruscos de temperatura sin agrietarse. Dependiendo del gas que se utilice, también podemos ajustar la capa que recubre el tubo para modificar cómo se emite el calor.
Luego está el tema de los cables. Necesita conexiones que no se muevan. Ya sea que utilice conectores R7 o pinos industriales, estos deben resistir las vibraciones y la expansión del metal cuando se calienta. Si un conector está suelto, podrían producirse arcos eléctricos, lo que hará que los elementos se dañen antes de tiempo.
El compromiso: velocidad versus uniformidad del calor
El calentamiento por infrarrojos es increíblemente rápido. Puede activar un pulso de calor y ver los resultados casi al instante. Es ideal para procesos de producción basados en datos.
Pero aquí está el problema: el calentamiento por infrarrojos funciona solo en línea recta. No funciona como un horno convencional, donde el aire caliente rodea todo. Si su pieza tiene una forma peculiar o geometría complicada, habrá “zonas frías”.
Para solucionarlo, no basta con colocar un único calentador. Es necesario colocar varios elementos y planificar las zonas térmicas durante la fase de diseño. Requiere un poco más de planificación, pero es la única forma de asegurar que el calor se distribuya de manera uniforme.