
Cómo controlar la temperatura adecuadamente con calefacción por infrarrojos en las fábricas de semiconductores
Hoy en día, todos buscan alcanzar la neutralidad carbónica en las fábricas. Por eso, vemos un gran uso de lámparas de calefacción por infrarrojos. Estas lámparas son más eficientes: en lugar de calentar toda la habitación como lo hace un horno convencional, dirigen el calor exactamente donde es necesario.
Pero hay un problema: las lámparas de infrarrojos se calientan rápidamente. Si no se utiliza un Termopar de precisión para monitorizar la temperatura, se corre un riesgo muy grande. Un error puede causar daños en las lámparas o, peor aún, arruinar todo un lote de obleas.
El problema con la retroalimentación térmica
Lo cierto es que la temperatura en los procesos de semiconductores cambia drásticamente. Se necesita un sensor capaz de seguir ese cambio rápido sin retrasos. Si el sensor se desvía aunque sea un poco, el controlador PID comienza a funcionar de forma incorrecta. Esto genera una gran presión térmica sobre el sustrato, y ahí es donde comienzan los problemas reales.
Elegir el equipo adecuado
Dependiendo de cuán alta sea la temperatura durante el proceso, generalmente se utilizan termopares basados en platino o de tipo K. Pero no se trata solo del material, sino también de dónde se coloca el sensor. Hay que asegurarse de que el sensor no detecte la radiación directa de la lámpara, sino únicamente la temperatura del objeto que se está procesando. Para evitar esto, se utilizan protectores de cerámica o soportes especiales. Es la única forma de estar seguros de que se está midiendo la temperatura correcta.
Las complicaciones que no se pueden ignorar
Siempre existe un compromiso. Para lograr tiempos de reacción de milisegundos, se necesitan cubiertas del sensor más finas. Pero el problema es que estas cubiertas se dañan rápidamente en ambientes con altas temperaturas. En resumen, hay que equilibrar la velocidad con la durabilidad del sensor.
Mi consejo: realice calibraciones cada seis meses. Si no se hace esto, la eficiencia energética disminuirá, ya que las lámparas seguirán encendidas más tiempo del necesario para alcanzar la temperatura deseada.
Un consejo adicional sobre el cableado: las fuentes de alimentación de infrarrojos generan mucho ruido electromagnético, lo cual puede interferir con las lecturas de temperatura. Utilice cables blindados con pares trenzados. De lo contrario, las lecturas de temperatura serán imprecisas, y los calentadores perderán tiempo intentando alcanzar la temperatura adecuada, desperdiciando energía en el proceso.